jueves, 25 de noviembre de 2010

¡Naranjo de los Osages!

naranjos
No os lo vais a creer, pero ayer colocaron una cartela explicativa junto al árbol de nuestro fruto misterioso, ¡ayer!
Es sabido que para construir arcos se precisa una madera que sea flexible pero al mismo tiempo dura y resistente, pues bien: nuestro árbol misterioso es el más usado para este fin. Ya lo empleaban los indios osage en el siglo XVII. Equipados con arcos y flechas, los guerreros de esta tribu recorrían las llanuras de Norteamérica en busca de grandes piezas de caza.
Los árboles de esta especie (Maclura pomifera) pueden ser machos o hembras, son frondosos y poseen espinas. Las flores no son muy llamativas, al contrario que las infrutescencias (no frutos): redondas, de superficie verrugosa, color verde y un penetrante aroma cítrico (de ahí el nombre), y con un tamaño que puede llegar a ser bastante grande (hasta un kilo de peso). Estas infrutescencias no son comestibles, y además resultan tóxicas (ay, ay, ya me pareció a mí que ese líquido lechoso que salió al cortarla no podía ser nada bueno). Sin embargo, este árbol tiene algunos usos curiosos: la corteza se emplea para hacer tintes, y las infrutescencias se colocan en los armarios para repeler insectos.
El Retiro únicamente tiene dos ejemplares (están juntos, en el jardín de Rocalla, al lado de la puerta del Niño Jesús), pero he leído que el Real Jardín Botánico y el parque del Capricho (ambos en Madrid) cuentan con varios ejemplares.

3 comentarios:

Elena Rius dijo...

¡Bravo! ¡Se resolvió el misterio! Y ya es casualidad que justo pusieran el cartel ayer. Alabo tu prudencia al no probarlo, yo creo que -atraída por el aroma cítrico- hubiera caído en la trampa y me hubiera intoxicado. Bueno, una cosa más para mi desván de cultura inútil ;)

la bibliotecaria de Redfield Hall dijo...

Señora paseadora:
Está claro que uno de los señores jardineros del Retiro ve el blog de Paseos con Lisa todos los días. Empezó a preparar el cartel la semana pasada y en cuanto ha visto que no descubríamos el misterio del fruto-infrutescencia, ¡zas!, ha colocado el cartel.
Señor jardinero, ¿está usted leyendo este comentario? ¿Tengo razón?

la paseadora de Lisa dijo...

Jajaja, ¡me parto de la risa! ¡Son ustedes unas excelentes comentaristas! Ha sido muy divertido resolver este caso, creo que buscaré más misterios misteriosos en el Retiro ;)